Contrariamente a lo que mucha gente cree, hoy en día el tipo de dinero más importante, el giro o dinero contable, es creado y puesto en circulación por bancos comerciales privados. Así pues, el dinero de nuestras cuentas bancarias no procede del banco central, aunque éste tenga el derecho exclusivo de crear moneda de curso legal. Actualmente, el banco central sólo emite monedas y billetes. Por otra parte, más del 80% de la masa monetaria consiste en dinero giral ilegal, generado privadamente, en realidad sólo un derecho sobre el dinero del banco central. La creación privada, en gran medida incontrolada, de dinero giral es una de las principales causas de las crisis financieras recurrentes y del aumento de la deuda pública y privada y de la inflación.
El dinero producido por el banco central es dinero pleno, es decir, dinero completo, no sólo un derecho sobre el dinero. El dinero íntegro es a prueba de crisis y las previene. El dinero bancario actual se crea principalmente para transacciones especulativas. Su producción es ilegal, pero se tolera.
De ahí la demanda:
Creación de dinero exclusivamente en manos públicas. No sólo el efectivo y las monedas, sino también el dinero libro digital deben ser creados por el banco central y también convertirse en moneda de curso legal para todos los ciudadanos.
Esto debería hacer superflua la creación de dinero por parte de los bancos comerciales.
Pedimos a la Comisión que modifique en consecuencia el artículo 128.1 del TFUE y amplíe el derecho exclusivo del BCE también a la «producción» de dinero-libro y a todas las demás formas electrónicas de dinero denominado en euros.
Por tanto, sólo pedimos que se establezca una situación legal. Ayudaría a evitar crisis y a establecer más justicia. La creación de dinero por el banco central es un beneficio que puede ponerse a disposición del erario público. Hoy en día, el Estado pierde estos ingresos. Además, tiene que endeudarse en las crisis para salvar a los bancos.
El potencial de creación de dinero por parte del BCE asciende a 200.000-300.000 millones de euros anuales. Podría destinarse al gasto público. A título comparativo, el presupuesto total de la UE en 2023 asciende a 186.000 millones de euros.
Corresponde a los políticos establecer una clave para la distribución del beneficio de la creación de dinero (señoreaje) entre los países miembros y regular las competencias entre los bancos centrales nacionales y el Banco Central Europeo. El beneficio de la creación de dinero puede distribuirse entre los países del euro y debe utilizarse allí de acuerdo con las decisiones parlamentarias.
El BCE sólo debe decidir sobre la oferta monetaria adicional, pero no sobre el uso del dinero. Los parlamentos deciden sobre el uso del dinero creado. Una vez que el dinero llega al público a través del gasto público, es dinero de los ciudadanos y, como el efectivo, sólo en las cuentas.
El derecho civil a la propiedad y la protección de la intimidad financiera deben salvaguardarse;
El mandato básico del BCE sigue centrado en la estabilidad de precios. Con el pleno control de la oferta monetaria, el BCE puede cumplir su mandato de estabilidad de precios con mucha más eficacia que antes. En plenas condiciones monetarias, la política monetaria puede respaldar eficazmente la política económica.
El BCE debería tener un alto grado de independencia. Su estatuto jurídico podría ser similar al del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.
Resumen de las ventajas del sistema Full Money